"A ti, mujer. Sácale roja al maltrato"
Tus manos,
que esparcen dóciles
las semillas de la ternura,
caricias tejidas en sedosa tela
de nubes delirantes
esbozadas en la pared
advierten del paso monótono
del diario cotidiano,
pasajero lúcido en los torpes pasos
pero siempre certero
en la previsión de su ego.
Tus manos,
que manejan sabias
(dura experiencia las avalan)
los hilos mágicos
que zarandean la vida,
títere imprevisible en el teatro
de los sueños,
papel incómodo de madre y esposa,
de ama de llaves,
centinela del bienestar ajeno
pero del propio descuidado.
Tus manos,
que hienden impávidas
por los mares del tiempo
extrañas al dolor,
que insuflan esperanza
con el surgir de una vida,
que amamantan los sueños
de algo bueno que está por venir.
Y vendrá.
¿Qué bellaco bucanero se atreve a amputarte?
¿Qué deseo sin fin de dejar sólo muñones?
Tus manos,
que buscarán tenaces
en el fondo del océano coralino
de tu alma superviviente
la manera de seguir siendo valiosas.
la manera de seguir siendo valiosas.
De "Simples discurrires. La caja desempolvada".

Manos que aman, laboriosas, que acarician, de ternura, de fe... Manos de madre, manos valiosas, sí.
ResponderSuprimirAdmirable, Raül.
Un abrazo.
Luis.
Grande Raul,grande.He leído mucho sobre el tema...he visto enfoques(yo tambien he escrito lo mio sobre el tema) pero pocas letras me han emocionado y gustado tanto como la tuya.Simplemente maravilloso texto.Un abrazo
ResponderSuprimirSi, una obra de arte como dice mi hermano aquí arriba, esta vez me quitó las palabras.
ResponderSuprimirEn fin, no se de que me sorprendo...
Un fuerte abrazo amigo, ya hablamos.
Me quedo con las preguntas de la tercera parrafada, paisano, duros versos que dulcifican una realidad que es aún más dura y que, desgraciadamente, sigue existiendo.
ResponderSuprimirUn abrazo jefe
Tu punto de vista es uno de los más bellos que he leído, me encantan que tus manos protejan con palabras a quien se ha quedado muda y manca.
ResponderSuprimirBezazos
Cuanta dulzura hacia unas manos en el reconocimiento de su valor...podran truncarlas, esclavizarlas con cadenas...pero sobreviviran en la libertad, en el pensamiento....
ResponderSuprimirLAS MANOS DE MUJER, SE VISTEN SEGUN LA NECESIDAD DE LOS QUE AMA, DE TRABAJO, DE DOLOR, DE LLANTO...
ResponderSuprimirLAS MANOS DE UNA MUJER HABLAN DE SU CORAZÓN.
HERMOSA APOLOGIA DE LA BELLEZA ESPIRITUAL DE LA MUJER.
UN SALUDO AMIGO.
Poema de dulce lectura pero desgarrador mensaje. Cuánto amor, pasión y admiración encierrran esos versos para denunciar un hecho tremendamente salvaje. Pero tú haces que todo sea posible.
ResponderSuprimirUn besazo!
Raül,
ResponderSuprimirUn gran homenaje con estilo definido, haciendo volar en una mezcla de imagenes claras, pintando el porvernir y el horizonte, buscando la esperanza de que algún día esto se acabe de una puta vez. Poetizando, que es lo tuyo, pidiendo con tu arte poetica, lo que nos han quitado, a ellas joder, que son madres y personas, que son iguales y que nos las tapan, maltratan y entierran.
Un fuerte abrazo amigo
¡qué bueno!...
ResponderSuprimirjajajajjajaja por que maestro, me le saca la arjeta roja
ResponderSuprimirun abrazo
¡Hola, Raül! Creo que he leído pocos homenajes tan sinceros y bellos, a la par que realistas, como éste que le ofreces tú a esas madres abnegadas que lo dan todo por los suyos. ¡Sublime! Un beso y muy feliz finde, que ya está al caer.
ResponderSuprimirMaravilloso, sublime! Gracias.
ResponderSuprimirBesos de Mariposa.
Hoy me has dado cacho perro... De lleno, sí señor. Qué sensibilidad tan desmesurada amigo mío, bufff... Simplemente genial Raulito, eres un crack. Un abrazo fuerte.
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