Raül Jurado Gallego, "Raül de Ümlaut"

Raül Jurado Gallego, "Raül de Ümlaut"

Cuando dices lo que piensas, yo pienso lo que digo; luego piensa, luego digo

domingo, 23 de enero de 2011

5111 Sin culpa


"A ti, niña de ojos tristes, de armadura dorada y zapatillas con lazos"

Ayer me sentí poeta, ayer
mientras caía la lluvia en los charcos,
deforme reflejo de la encina,
mientras el agua hacía suya la sierra
y mía la vida,
ayer, cuando tú sin culpa, ola,
te colgaste de los aires
para morir en las rocas.

Ayer me sentí poeta, ayer
mientras se helaban los lagos,
belleza detenida en los espejos,
mientras enero desenlazaba las Pascuas
y abría los sueños,
ayer, cuando tú sin culpa, ola,
dejaste tu huella en mi arena
antes de dar el paso.

Ayer me sentí poeta, ayer.

domingo, 16 de enero de 2011

El día en que el poeta dijo "sí"


Manuel Muñoz Sánchez, Manolillo Chinato, poeta y amigo, pero por encima de todo persona. Gracias por todo.

¡Y yo no he muerto!.
Si tengo frío, me caliento.
Si tengo miedo, —que no lo tengo—, susurro y pienso,
y para mañana, ya me he comido
mi pequeña ración de esperanza.

martes, 4 de enero de 2011

Stairway to hell (ÁNGELUS)

Concibo la aurora como el rostro aseado de la noche,
como el puente rosáceo que une mis ventanas
ansiando encontrar la oscuridad huyendo por los tejados.

Descosiendo el alma y liberando mis ángeles negros,
negros como el dolor, te eximo de culpa Nostalgia
pues no hay soledad sin llanto ni llanto sin trago amargo,
como no hay desnudo sin ropa, sin ojos, ni manos.

Diviso trincheras con frío en los albores del nuevo amanecer
cavadas en la pared de callejuelas cortadas
por hadas y sus secretos guardados sin centinelas
bajo sus velos de tul;

el boceto de una frontera llama a las puertas del miedo,
stairway to hell y pase sin llamar.

Excluyo de mis pensamientos las buenas acciones del día
que guían mis pies descarriados a la cañada real,
no busco ser la oveja negra pues soy el blanco cabrón
pimpollo de Lucifer.

Si suculentas son tus manos celestes ensangrentadas de arcilla
dime, ¿por qué me han abandonado?

Se desploma el cielo quedando preso el aire entre mi espalda
y tu pared,
no inclino ya mi mirada a las huellas indelebles que marcaron
las rojas oquedades de tus labios.

Y ahora que la luna estrangula a los rayos del sol
con guantes de seda y bata de cola,
con nocturnidad y alevosía
se hizo la noche.

De "Lo bueno de ser una rata"