Raül Jurado Gallego, "Lüar de la Rosa AKA Raül de Ümlaut AKA Lüar Odaruj"

Raül Jurado Gallego, "Lüar de la Rosa AKA Raül de Ümlaut AKA Lüar Odaruj"
Raül Jurado Gallego, "Lüar de la Rosa AKA Raül de Ümlaut AKA Lüar Odaruj AKA Skald Radulfr Mjölnirson"

Cuando dices lo que piensas, yo pienso lo que digo; luego piensa, luego digo

viernes, 22 de abril de 2011

"Lo bueno de ser una rata"


INTRODUCCIÓN GENESIACA

Desperté. Prefería vivir, pero desperté. Las ventanas de mis ojos, atascadas por grasa de legañas, se desgajan torpemente. Chirrían, cansadas ya de la monotonía del abre-cierra automatizado. Pienso: “qué duro ser párpado” (otra absurda idea de las que foguean de temprano). Así, al menos, no estoy solo. Un poco loco, quizás, pero, ¿quién no lo está? Si en este mundo faltan bocas y corazones que alimentar. Al desperezarme, sigo sin enterarme del sentido de la cuasi esclavitud a la que fui condenado. El cómo llegué a este punto es una cuestión que, entre primero café y después ron, debatiré con el que, desde lo más alto, con imperativo índice manda.

La ciudad se viste, en segundos, de luces y sonidos tras, en la noche, agonizar moribunda. Algo inquietó mi fase REM: gritos de amor, soledad y muerte que se dejaban escuchar en las esquinas más arrinconadas, en el asfalto más rodado, en lo más negro de las sombras, no deseando más que ahogarse en oídos encerados. De repente, silencio. Atroz silencio que daba guerra, sin incesantes grillos. Nunca se conocieron herreros que trabajasen así la pesadumbre (se dice que se esconden en soles saltarines mas sus martillos no volverán a repiquetear).

Desde arriba, se aprecian hormigas que, en des-conjunto, marchan y desfilan sorteando avenidas y callejones sedientos de ser pisados. Mastico una bocanada de aire, sin dar las gracias y observo, en medio de un profano bostezo, al gigante en el que vivo. Mi barrio prefiere esconderse de la buena fama, huyendo deprisa de turistas y curiosos. Que lo califiquen como les dé la gana, sus vetustas casas aguantan con denuedo el expansionismo de superficiales bloques de pisos que no saben nadar. Salgo afuera y, de nuevo, la imaginación me salpica: “ese árbol parece deprimido, ¿por qué nadie le hará cosquillas?” y, seguidamente, “joder, Dámaso, deberías dejar las sandeces en casa”. Alcanzo, probablemente, uno de los mejores momentos de la jornada: el Metro. Cómo disfruto fisgoneando lo cotidiano de las personas, desde la expresión de apresuradas prisas hasta el cansancio vomitado por la rutina. Así soy yo, tan impertérrito como una peñasco pero, a la vez, ladrón de sonrisas al contemplar amor entre una pareja, el cuidado del progenitor por su descendencia o el ceder del joven su asiento a hastiadas viejas. Qué paradójico lugar. Miles de historias que se entrecruzan día tras día y, sin embargo, yo me bajo en esta.

Atormentado, enjaulado en el enfado, prosigo en el andado camino hasta llegar al lugar donde desempeño mi labranza. Siembro papeles, fotocopio desesperanza, bebo ruina, trivialidades ladro y discuto angustia. En definitiva, otro día igual. Cuando recapacitó el reloj colocando las agujas en su sitio, arrepentido de la tortura a la que acostumbra a someter, abracé la amnistía cotidiana, esa liberación que alegra a cada uno de los dedos de mis pies y me lleva de la mano. “¡Qué gustazo! ¡Vamos a la tasca a tomar un par de cañas!” Le sugerí al olvido.

La fragancia de la calle, antes tergiversada, se siente bien. Tras unas lentes optimistas, decido perderme y marrar saboreando lo incierto del destino. Las caras que se cruzan me son familiares; son los rostros de cualquier persona, de cualquier lugar, en cualquier momento. Están, mas podrían no estarlo; coincide que he torcido aquí, no allí; resulta que no habría escuchado esa canción que desempolva recuerdos del músico que dinero implora llover. En los escasos dos instantes y medio que vive el choque de direcciones, intento discernir cómo serán sus vidas, sus problemas, con qué se deleitan y qué les entristece. A pesar de que mi entusiasmo llora de capa caída, tres o cuatro ápices me reporta pensar en ellos. “¿Cavilarán? ¿Se preguntarán lo mismo?”. Y, acto seguido, “Tan solo si desvarían como tú, loco Dámaso; no riges bien”. Mejor mando callar a mi subconsciente (ese sí que no sabe lo que dice). Pero, sobre todo, “¿sospecharán la desdicha que arrastro?” Opto por desterrar tales perturbaciones y encaro una brizna de brisa que, en el aire sucio, incide.

La cerveza, en atasco por túnel oscuro, grita eructos de satisfacción. Nubes de humo y voces me conducen a un ataque a mano armada de tos. Es extraño pero, aunque presida la barra en soledad, me retiene el pringue que la sociedad dejó caer. Dentro de una burbuja personal, la barahúnda de cualquier bar pierde la condición de indómita. Vuelvo a maquinar: “Dámaso, si escribieses las cosas que se te ocurren cuando estás borracho, te harías de oro, chaval”. Sin embargo, demasiados lagrimales se han secado desde que fui desterrado al mental exilio. Con un codazo, “¿no te parece, olvido?”

Caminar y caminar; errar y errar. Una vez más sin rumbo, sin dirección, sin norte (debo tenerlo por aquí pero no sé dónde). La noche me arropa, me aprieta bien entre sus nictálopes y lúgubres notas que me hacen delirar. Ese fragor profundo cala hondo; ese grisáceo contenedor, por segundos, solicita relevo; ese gato, de argénteos luceros, se ríe de mí. Vil derrotero, carnívoro de caucho, desgasta los zapatos de este romero peregrino. Al abrazarme mendigo, desplómeme sobre mi ajetreado lecho, inclemente mármol de la caja de un banco se alegra de verme, dándome las buenas noches con gélido desprecio (de vagar y vagar, renací vagabundo).

Desperté. Prefería morir pero desperté. Separé las acartonadas sábanas, besé el suelo, me levanté y, entre moscas y mosquitos, empecé a abonar el sendero cagando dudas. 

 

sábado, 16 de abril de 2011

La cuna (Orígenes)


Una brisa de jara despeinó mi melena,
me dibuja una sonrisa pétrea
y pasa.

La encina corcovada del apático páramo,
con los siglos en sus ramas,
me advierte con su mirada cansina
que una vez le robé su verde juventud
condenándola a vivir meciendo
mi columpio de soga y cojín
y que hoy muere gibada.

Como cristal ahumado
por los musgosos cantos
está la charca;

improvisado escenario de ranas
en sus conciertos estivales,
eternos,
descompasados, arrítmicos,
sin horario establecido
pero mágicos.

Hoy he vuelto donde nací,
no parece igual,
todo cambia, nada queda,
sólo se mantiene la huella
imborrable del recuerdo.


De “Simples discurrires. La caja desempolvada” Ed. Cultiva, 2.009

sábado, 19 de marzo de 2011

Lasitud


La inspiración
eclipsada por la fatiga
tambalea la agudeza de mi mente
y amamanta el aullido lastimero
del descanso.

Un sentimiento de caída pasajera
y vacío permanente
atracan en el puerto del hastío
arrastrando tras de sí
una bruma cansina,
un calabobos plomizo y gris
que envuelve con paciencia desmedida
la consciencia sumisa de mi yo,
que abatido,
se rinde
ante tal poder de inconsciencia.

De “Simples discurrires. La caja desempolvada”

miércoles, 9 de marzo de 2011

--CREACIONISMO--


...Lapislázulis manos del cielo son las que pintan
Más allá del ponto las pestañas del infierno
Risas descarriadas de un espejo hecho añicos
diez risas más cien risas más mil risas IGUAL
Da igual que canten gargantas quebradas de gallo
Alboradas que intentan encauzar el día hacia la luz
Si la luz es Ümlaut quien la enciende y apaga
Tras los quemazones del sol se esconden las pupilas
Linternas Lucífago de Rafaquele que cierra los ojos...

De "Ümlaut y el baile de las luciérnagas" 

miércoles, 2 de marzo de 2011

De tal palo, astilla libre

Caótica simiente
la que se planta en los corazones
anegados de estiércol,
donde los pasos indecentes de la grandeza
se hunden hasta las rodillas,
y aún atiborrados de mierda hasta la saciedad
siguen alimentando sus asquerosas
y malolientes conciencias.

¡Maldeciré a la planta que brote
de tan mundana semilla
si lo esquejes de sus cojones
no se cambian a tiempo de tiesto!

de “Lo bueno de ser una rata” (INÉDITO)

domingo, 20 de febrero de 2011

El mundo a través del ojo

Hay un hombre que insufla silencio,
un silencio rutinario abstraído del objeto.

Un objeto es esa sombra tangible de algo
capaz de volar, reptar o nadar,
algo que colgado del aire se tambalea,
que al cobijo de unas manos se siente forma.

Pero ¿quién moldea las formas?,
¿quién decide asignar al rojo el rojo
y al verde la esperanza?

Contemplar la silueta de un beso en la arena
es sentir la delicadeza de unas manos
rozar la espalda, tocar el alma,
la luz efímera que dejó impresa
el batir de unas alas con fundas de plumas.

El sombrero que antes fue paja y antes de paja
vida,
pero ¿quién moldeó su forma?

Hay un hombre que insufla silencio,
un silencio rutinario abstraído del objeto.

(Inédito)

jueves, 17 de febrero de 2011

miércoles, 2 de febrero de 2011

domingo, 23 de enero de 2011

5111 Sin culpa


"A ti, niña de ojos tristes, de armadura dorada y zapatillas con lazos"

Ayer me sentí poeta, ayer
mientras caía la lluvia en los charcos,
deforme reflejo de la encina,
mientras el agua hacía suya la sierra
y mía la vida,
ayer, cuando tú sin culpa, ola,
te colgaste de los aires
para morir en las rocas.

Ayer me sentí poeta, ayer
mientras se helaban los lagos,
belleza detenida en los espejos,
mientras enero desenlazaba las Pascuas
y abría los sueños,
ayer, cuando tú sin culpa, ola,
dejaste tu huella en mi arena
antes de dar el paso.

Ayer me sentí poeta, ayer.

domingo, 16 de enero de 2011

El día en que el poeta dijo "sí"


Manuel Muñoz Sánchez, Manolillo Chinato, poeta y amigo, pero por encima de todo persona. Gracias por todo.

¡Y yo no he muerto!.
Si tengo frío, me caliento.
Si tengo miedo, —que no lo tengo—, susurro y pienso,
y para mañana, ya me he comido
mi pequeña ración de esperanza.

martes, 4 de enero de 2011

Stairway to hell (ÁNGELUS)

Concibo la aurora como el rostro aseado de la noche,
como el puente rosáceo que une mis ventanas
ansiando encontrar la oscuridad huyendo por los tejados.

Descosiendo el alma y liberando mis ángeles negros,
negros como el dolor, te eximo de culpa Nostalgia
pues no hay soledad sin llanto ni llanto sin trago amargo,
como no hay desnudo sin ropa, sin ojos, ni manos.

Diviso trincheras con frío en los albores del nuevo amanecer
cavadas en la pared de callejuelas cortadas
por hadas y sus secretos guardados sin centinelas
bajo sus velos de tul;

el boceto de una frontera llama a las puertas del miedo,
stairway to hell y pase sin llamar.

Excluyo de mis pensamientos las buenas acciones del día
que guían mis pies descarriados a la cañada real,
no busco ser la oveja negra pues soy el blanco cabrón
pimpollo de Lucifer.

Si suculentas son tus manos celestes ensangrentadas de arcilla
dime, ¿por qué me han abandonado?

Se desploma el cielo quedando preso el aire entre mi espalda
y tu pared,
no inclino ya mi mirada a las huellas indelebles que marcaron
las rojas oquedades de tus labios.

Y ahora que la luna estrangula a los rayos del sol
con guantes de seda y bata de cola,
con nocturnidad y alevosía
se hizo la noche.

De "Lo bueno de ser una rata"

jueves, 16 de diciembre de 2010

俳句

el canto simple
niños bajo el orvallo
quieren ser hombres

...

entre la niebla
manos del árbol fósil
cuarenta escudos

...

la nieve muere
al despertar cansino
del sol naciente

...

escarcha rota
reflejo del nenúfar
que volvió solo

viernes, 19 de noviembre de 2010

D - XXI


Como la flor indolente que brota en el desierto
son mis palabras de poeta entre hormigones,
indecentes versos que cayeron por su propio peso
a los albañales cavados en los oídos de los otros;

pero aguardan su momento, el de la luz y el agua,
para salir del pecho y reventar contra los vidrios.

Al rutilar de unos ojos que sufren desconsuelo
no pueden callar las plumas tiznadas de negro,
las  máculas de sombra tallarán los pliegos albinos
para empaparse de lágrimas y escurrirlos al váter.

Pasarán los hombres, como los reflejos en el espejo,
como los vientos de alcoba entre los vanos del muro
y quedarán los estigmas de sus palabras y sus pasos.

Mas aunque haya arena en los labios que será barro
y moldes de manos,
mas aunque vengan empujones de hombros,
y mujeres y niños y ancianos,
cobijará la soledad al poema sucio
en las esquinas impolutas de un arco.

De "Lo bueno de ser una rata" (INÉDITO)

domingo, 31 de octubre de 2010

Si viene el poeta


A José Cercas, amigo Pepe”
Como es el agua al brote de jara
son tus manos al verso, poeta extremeño,
de la ausencia y la derrota,
como el luto de abuelas tras visillos,
luz detenida en las alcobas,
esa que habita entre tus hojas.
Bardo de voz triste en el balcón suplicante
de esa casa clavada en la tierra:
¡grita al mundo que en las piedras
también se tallan los poemas!
Tú que cercas las palabras en triángulos
de tinta.
Tú que tiznas con estrofas los bocetos
de vida.
Si viene el poeta, tranquilo,
le diré que estoy contigo.

sábado, 16 de octubre de 2010

La Voz de San Roque nº 3


De la mano de Juan Antonio Rodríguez Méndez del Soto como director de la revista, ésta ve la luz en junio de 2.010 con su primer número. Repasando la vida y costumbres de los "machas", "La voz de San Roque" nos mantiene al día de todo cuanto acontece e interesa a la comunidad del emblemático barrio de San Roque de Badajoz, mi barrio. Es más, como un "macha" en la diáspora que soy, el tener acceso a la vida de mi querida barriada a través de esta ejemplar publicación me llena de satisfacción, máxime cuando, como en este tercer número, Juan Antonio ha contado con mi humilde colaboración.

Acceder al nº 3 de "La voz de San Roque" completo: http://issuu.com/acpepe2000/docs/vsr3_prueba1

viernes, 8 de octubre de 2010

Princesa de talco



"A mi niña Lara porque la quiero"

Sabes que mis huellas serán tus pasos,
mis pies tus manos,
mi cuerpo sombra de tu cuerpo
mis ojos faro de tus sueños
mi vida parte de tus actos.

Sabes que tu saliva mitiga mis llagas,
tu voz mi alma,
tus labios reflejo de mi escarcha
tu pelo el velo de mi cara
tus miedos el vacío de mi nada.

Sabes que puedes contar conmigo:
con mi luna y su relente
con mi puerta y su vereda
con mi juicio y su condena
con mi mundo y sus esquejes.

Escribí estos versos para que tú los leyeras
y así hacerlos poema,
porque eres mi princesa de talco
y yo tu escuarzo encantado,
mi ángel de Alberti en la tierra.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Walking Around

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, Pablo Neruda

lunes, 23 de agosto de 2010

Tuve


Siempre tuve la cara manchada de agua con tierra,

los bolsillos repletos de sueños

y una idea gamberra.

Una goma, dos chicles, tres duros y quince pesetas,

un chándal Puma que escondía

cien mil agujetas.

Una bici Motoreta roja con sillín de diseño,

un patín con las ruedas de goma,

una cinta de Leño.

Un cielo vacío de Santos para horror de mi madre,

en el fútbol no fui del Sporting,

la ilusión de mi padre.

Rebanadas de pan integral, azúcar y manteca,

un carné sin plastificar

de la biblioteca.

Un rincón detrás del armario en casa de mi abuela,

una cama mueble y San Judas

como centinela.

Una vieja canasta colgada en mitad del pasillo,

un ventanal de tela metálica,

una jaula y un grillo.

Una bolsa de supermercado llena de canicas,

los llantos siempre traidores

de los acusicas.

Un muerdo de perro cansado que dolía sólo un rato,

gorriones, peleas de hormigas,

zarpazos de gato.

Cuatro ranas en una garrafa de agua cortada,

un chupito de vino en el campo,

la primera calada.

Un puñado de pipas peladas, kikos, gusanitos,

un flash, un palo cazú

y los tiernos Phoskitos.

Una vieja peonza cansada de dar sólo vueltas,

un equipo de futbol de chapas

y dos tuercas sueltas.

Una caja vacía de zapatos con gusanos de seda,

el tapón de la cámara usada

de una vieja rueda.

Unas J’hayber azules y blancas del treinta y ocho,

un vaso de leche cocida

con nata y bizcocho.

Tirachinas con globos de cinco y boquillas Fontvella,

una herida de guerra en la frente

y más de una mella.

Largos baños en una gravera en tardes de Agosto,

heridas sin sangre en los pies

por pisar en lo angosto.

El pitido de la olla express, cuadernillos Rubio,

camisetas listas para tender

después del diluvio.

Vacaciones Santillana, recreo sin merienda,

miedo a la oscuridad

y alguna reprimenda.

Un reloj oriental con alarma, cronómetro y luz,

un walkman, un piano a pilas,

un gusiluz.

Foto: Descargada de la red de la página http://pisadasmyblog.wordpress.com/category/pisadas/. Si su autor lo cree conveniente puede ponerse en contacto con el administrador de este blog para su retirada.

viernes, 30 de julio de 2010

Ecos del valle


Mi voz sola se va,
cae por los bancales
del cerezal.

Vete pausada
por las tristes laderas
de las alamas.

De las alamas vuelve,
te ignora el valle,
con su oscuro desdén
poco amigable.

Mi voz planea el viento,
en canoas de nubes
bajo el lucero.

Vuelve tranquila,
por los surcos del tiempo
pendiente arriba.

Pendiente arriba vuelve,
sin miramiento.
Grito descontrolado
flor de cerezo.

De "Tallado en la madera", I - Concreta Inherencia (INÉDITO)
Foto: BUENOS DÍAS © , Raül Jurado Gallego.

domingo, 4 de julio de 2010

La caja desempolvada



Del trastero en el ángulo oscuro,
por su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo,
veíase la caja.

Trasteando en la buhardilla
de mi desordenada cabeza,
en el más obsoleto de los recovecos
que la conforman
he encontrado esta mañana,
cuando los punzantes rayos
del recién despertado monarca astral
se desperezaban contra mi cara,
la caja de mi niñez.

Revestida por una tupida y recia
costra de polvo
fruto del paso temporal, del olvido
y el desinterés,
sellada por una cinta
que de adhesiva sólo le queda
el primer apellido
y rematada por un puñado de grapas
cuajo de un caldo de cultivo.

El barco pirata que surcaba el océano
siempre pacífico
del pasillo que daba al salón,
el fuerte vaquero
donde indios y soldados se peleaban
una y mil veces
pero que en el fondo se querían
pues terminaban durmiendo juntos y revueltos
en la misma bolsa encima del viejo armario.

Y una peonza presumida
con una chincheta clavada en su testa
y pintada de mil colores
por los mágicos rotuladores Carioca.
...Y canicas. Un bote vacío de Lacasitos.
La película de E.T.
Y la cinta de cassette de Led Zeppelin,
y el libro “La historia interminable”...
¡Y tantas cosas!

Triste y abatido
he llegado a la maldita conclusión
de que la inocente infancia de nuestros días
no es tal,
es insensiblemente ajena a la nostalgia
y vive puramente maquinada.
He presentido la expiración del verso,
he sentido la muerte de la poesía,
he notado la rendición del poeta.

¡Tengo que luchar y adaptarme!
¡Intentar convivir
más por necesidad que por ganas
con esta inquilina invasora
llamada tecnología!
¡Cómo se dice hoy, actualizarme!,
pues en definitiva,
prefiero morir escribiendo
que vivir robotizado:

Voy a ver si me sale algo,
pues tengo que estar al día,
y demostrarme que valgo
y hablar de tecnología.

Vente esta tarde a mi 'kely'
cuando mi vieja se largue,
vamos a ver una peli
espero que no te amargue.

Mi viejo me ha regalado
hace un rato un DeuVeDé
y lo ha dejado instalado
a mi nuevo TeDeTé.

No se te olvide traerte
las NINTENDOS y la WIÍ,
pues la PLAY no me divierte
y la he quitado de aquí.

Tengo WIFI en el PeCé
y línea ADeSeeLe
para bajar un CeDé
con las pibas de la tele.

Y si te cansas, no sé,
pues descansamos un rato,
tú juega a la PeeSePé,
yo escucho el eMePecuatro.

Parezco una chirigota,
mejor me voy a ir callando
o más de uno se alborota
por lo que he estado contando.

Esta historia no me cuaja
es una americanada
yo me quedo con mi caja
que ya está desempolvada”.


De "Simples discurrires. La caja desempolvada".
Foto: CABIZBAJO © , Raül Jurado Gallego.

martes, 15 de junio de 2010

Tiempo (una primavera más)


Desaté de las ramas dormidas
Un sueño dorado entre verdes
Bajo un cielo de mediodía,
Naturalmente inmóvil,
Cantaba entre acordes de brisa:
-¡Más flores, más flores!
Ocultas. Palpitan.

....................

Con paciencia, tras dunas asoman
Leves pupilas de agua dulce,
Siempre estuvieron ahí,
En vaho perdían el tiempo,
En espejos velaban la luz
Balcón del aire, desnudez del éxtasis.
Sin frenesí. Respiran.

....................

Entre dos fondos caben
En el invierno estrépito
La puerta breve de lo azul
Que en silencio pide
Un bosque.
Desnudo el humo. Mudado el sol
Brilla en los bordes.

....................

Embelesa la penumbra los aromas
En las nubes brincan reservados
Se tiran las sombras como versos
Que surgen erguidas invadiendo
El equilibrio triunfal de lo bello.
-¡Más flores, más flores!
-¡Más colores, más colores!

De "Tallado en la madera" - Abstracción Fatal.
Foto: 90 © , Raül Jurado Gallego.

domingo, 30 de mayo de 2010

Alas (y van y vuelven)


A Agu Ostos, Lord Ostos...poeta...amigo

Ante el vuelo una pausa en el tiempo,
una mitad emplumada ante los fríos del invierno,
un movimiento estuoso basta,
un soplo vital.

En la ribera de los quejidos la grieta emana silencio,
la ventana al sur refleja
la senda sin polvo,
acumula los vientos enfrascados como velas,
el sentido es el que marcan los relojes.

La vista no alcanza más en la noche,
mi luz duerme a la espera.

De "Tallado en la madera", II - Abstracción Fatal (INÉDITO).
Foto: S.O.S. © , Raül Jurado Gallego.

lunes, 17 de mayo de 2010

Pena sumergida



Saquea la nostalgia
el dependiente anhelo de libertad
tan preciado,
que se evapora como lágrima
bañada en desgracia,
insípida, dócil
que cae al ascua viva y candente
de fuerza roja.

Y se sacude las cenizas
que aún le queman,
las esparce y se hunde en su desdicha
impotente y descontrolada
por aguantar la impaciencia
mientras se dispersa a la deriva
en un mar de lágrimas saladas
que sólo sale a flote
si se hinchan las maderas de la barra
del único bar que le da
serenidad con grados.

Se refleja el entusiasmo
en los cristales empañados
de la conciencia,
sumisa doncella
que se empacha de nostalgia
perforando el casco de la emoción,
pasajera en un crucero maldito
por cauces etílicos
ocultando el temporal de sollozos
en profundas cavernas coralinas
que atrapan en escurridizas migrañas
a las huellas dejadas atrás
por la locura ordinaria,
polizón huidizo de tragos amargos. 

De "Simples discurrires. La caja desempolvada"
Foto: LÁGRIMAS © , Raül Jurado Gallego.

domingo, 2 de mayo de 2010

El cambio



El Demiurgo que tira paredes,
que rebusca y hace un butrón
por un ápice de cosmos,
cóctel al revoltijo del tiempo traidor
que pone a cada uno en su sitio.

A la voz que desafía en forma de verso
abrazada a un barrote de cárcel,
que enmudece y traga saliva si te oye.
El cinismo vestido de largo
que aborda por la espalda, sin remilgos,
para pedir limosna a golpe de talonario
que vaticina cicatrices sordas
en la trastienda de un mundo enterrado.

A los ojos cuajados de odio donde flota
en cuencas vacías de abismo
la sonrisa envuelta en hilos de esperanza.

La falacia flanqueada por banderas
ondeantes al paso del atropello
que levantan polvo al galope,
que llenan la boca de tierra:

-Os cambio un gloria y un amén
por dos panes y dos peces.

-Escucha Romero, primero lor y luego ente,
ser indómito del sumidero, león manso,
déjalos que sigan escribiendo
para que vuelvan los dioses,
yo lo hago junto a ti
para que mueran definitivamente.


De "Lo bueno de ser una rata".
Foto: EL MENSAJE © , Raül Jurado Gallego.


domingo, 25 de abril de 2010

Más al sur del sur (África)


Expuesta silueta alígera que pintas
mis ojos de miel
no caigas más al abismo
de mi nostalgia teñida.

Acapara con tu llanto los sueños
del nuevo día
sabiendo que en mi camino
no hay más cabida que al tiempo.

Adereza con tu aroma de entidad
molturada
el perfume de un ayer enmascarado
entre el humo
deshollinado del reloj
que succionó con su lengua el jugo
vital
y acentuó su ritmo pausado mientras
miraba tras los vidrios.

Ya no abrasa la brisa con sus ingredientes
de sal.
En la trastienda de mi alma no se mecen
los latidos.
En los columpios del llanto no se seca
lo lavado.

La jirafa se tambalea tras la imagen
de aquel SOL que ayer
oreaba mis jaras.

De "Tallado en la madera", I - Concreta Inherencia (INÉDITO)
Foto: BLACK POWER © , Raül Jurado Gallego.

domingo, 18 de abril de 2010

La maleta

Este poema ha sido musicalizado por la cantautora argentina Silvia Noemí Occorso y formará parte de su segundo álbum "Aires de Libertad II". Todo un placer trabajar con ella. Gran artista, gran compositora, enorme voz y mejor persona.

Silvia colabora en el proyecto del libro "Poetas del mundo con Cáceres 2016" poniendo voz y música a todos los poemas del mismo dedicados a la ciudad de Cáceres y en el cual tengo el placer de participar con varios poemas.

Para escuchar la "maqueta" del poema "La maleta" acceder al siguiente link y una vez cargada la lista de reproducción buscar la pista con título "La Maleta":

http://gritosdesdeelhades.ning.com/profile/SilviaNoemiOccorso?xg_source=activity



A mi faro en la tormenta, a mi sol de invierno, a mi vida Lara”

Sin doble fondo, he visto un nenúfar brotar
del quebranto de un espejo
y que un libro de hojas en blanco
de boca en boca sopla a contracorriente.

Frasco de moras cautivas,
zarzales que te soltaron,
que alquitranaron mis huellas
y jamás dejaron rastro.

Sé del canto de puñados de pétalos
que en alboradas se lleva el aire
al balcón de una azotea que mira abajo,
más cuelga de unos hilos, de unas manos,
con alfileres de tender, que suben y bajan.

Sé del aliño de mis momentos opacos
que en tu sonrisa se pausan en el tiempo,
del deshielo de la luz del glaciar
que derrumba hojas de otoño para forjar
los pasos de mis gélidas pisadas.

Sé de los sueños pueriles de volar sin alas
que quedaron atrás y ahorcaron la nostalgia
en la rama de un ciprés.

Sé de la danza ancestral de mi lánguida voz
cuando dice que te quiere
y el retumbar de unos timbales sepultan párpados
en el malva de tu blanca calma.

La hice,
y tal vez mañana el tiempo arranque a pedazos
la sombra de aquel ciprés que el sol moldeó
a su gusto y la luna deshizo al relente,
vacía de sueños, plena de ti.

De "Tallado en la madera", I - Concreta Inherencia.
Foto: SILVIA OCCORSO ©


 



domingo, 11 de abril de 2010

La botella


Ufana lengua de alfileres
lame al viento punzando su abanico
de palos de aire,
de heridas sin fractura.

Alfombra de semillas
de genética rebozada (y germinará)
encrestando
la cima de la cima.

Directrices al abismo
de un eco que se columpia esquivo
de voces que le dicen
lo que tiene que decir.

Faro en sabulosos páramos
con ojos escarchados que orientan
al poeta, trovador a lomos
del unicornio de Silvio.

Ínsulas mullidas
de angosta sequedad insatisfecha
que enjuagan abucheando al ego
de cerebros decaídos.

Traquetea la libélula
entre aros incipientes de humo,
entre cometas infames
de libertad prisioneras.

Descansa la paz junto al barco
en el espacio infinito
del interior
de una botella vacía.

De "Simples discurrires. La caja desempolvada".
Foto: CALM © , Raül Jurado Gallego.

martes, 6 de abril de 2010

Sentido (DON'T CROSS)


“A ti, poeta”

He conocido los despojos
de la soledad,
ululaban sin respuesta por
mi decapitada cabeza,
a oscuras,
para punzarme a tientas con
sus lenguas viperinas
mi frágil y aturdido, cerrado,
corazón.

He sabido de tinteros que
vilmente volcaban
lo poéticamente
incorrecto
derramar
su tinta,
en forma de metralla
acribillar folios en blanco
y negro,
perfilar su silueta hasta cercarla
con un “NO PASAR”.

He percibido las afiladas
uñas de un ataúd
recorrer mi
espalda;

vástagos malditos de la hiedra
clavarme sus astillas hasta
descomponer mi rostro
para seguir señales
de humo a
ningún
lugar.

Creo haber visto demasiado,
haber vivido lo suficiente
para no saber lo que quiero
pero si lo que no quiero.

Creo haber visto demasiado
para no guardar silencio.

De "Lo bueno de ser una rata".
Foto: VOLVER © , Raül Jurado Gallego.

sábado, 3 de abril de 2010

MINIMAL (Escalera a Tú)



Sólo yo soy la frontera,
sólo yo el expatriado
que espera su vez.

Solo yo.

Sólo yo escribí aquellos
versos para que tú
los leyeras.

Sola tú.

Más allá, aún más de los
límites de la tinta
y el borrón en
los papeles.

Yo en mi mundo,
a solas los dos,
tú en el mío.

Solos.

Y yo.

Tú.

De "Tallado en la madera", II - Abstracción Fatal, (INÉDITO).
Foto: CROSS © , Raül Jurado Gallego.

martes, 30 de marzo de 2010

El jardín de las libélulas


En la hora de las moscas,
alas,
trazos de alcobas que ven
balcones.

Inquieto, el maullido del
viento
iza el canto desesperado
de los quicios.

Tras los visillos se arma
de nostalgia
el hombre.

Trajo la niebla a su paso
agua,
agua fresca de los pozos.

(su huella en las tapias,
su rostro en los cristales,
sus ojos viéndose ir).

Va inmediata la muerte,
vuela aire a los molinos,
gira
y gira.

Cae la noche en globos
al jardín de las libélulas.

De "Tallado en la madera", II - Abstracción Fatal, (INÉDITO).
Foto: ECO © , Raül Jurado Gallego.